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La presión del agua en una vivienda puede bajar por problemas en la instalación, tuberías antiguas, obstrucciones, fugas o una presión insuficiente de la red.
Detectar la causa correcta es clave para aplicar la solución adecuada y evitar averías.

Una bajada de presión del agua es uno de los problemas más frecuentes en viviendas. Puede aparecer de forma puntual o progresiva y afectar a duchas, grifos o electrodomésticos.

En este artículo explicamos por qué baja la presión del agua en casa, cómo identificar la causa y qué soluciones existen.

 

¿Cuáles son las causas más comunes de baja presión de agua?

Las causas más habituales de baja presión son tuberías antiguas, obstrucciones, fugas, problemas en el contador o baja presión de la red general.

 

Tuberías antiguas u obstruidas

Las tuberías antiguas pueden acumular cal, óxido o sedimentos que reducen el paso del agua y provocan una bajada de presión.

Este problema es muy común en viviendas con:

  • Tuberías de acero galvanizado

  • Instalaciones antiguas

  • Zonas con agua dura

👉  La pérdida de presión suele ser progresiva.

 

Fugas de agua en la instalación

Una fuga, aunque sea pequeña, puede provocar una bajada notable de presión en toda la vivienda.

Señales habituales:

  • Aumento del consumo

  • Humedades

  • Contador que gira sin uso

 

Problemas en el contador o la llave de paso

Un contador defectuoso o una llave de paso parcialmente cerrada puede limitar el caudal de agua.

Es recomendable comprobar:

  • Que la llave esté completamente abierta

  • Que el contador funcione correctamente

 

Presión insuficiente de la red general

En algunos casos, la baja presión no depende de la vivienda, sino de la red de suministro.

Esto suele ocurrir:

  • En horas punta

  • En viviendas altas sin grupo de presión

  • En determinadas zonas o edificios antiguos

 

Filtros y aireadores obstruidos

Los aireadores de grifos y filtros pueden obstruirse con cal o suciedad, reduciendo la presión. 

👉 Es una de las causas más sencillas de solucionar y también de las más habituales.

 

Cómo solucionar la baja presión del agua

La solución depende de la causa: limpieza de filtros, reparación de fugas, sustitución de tuberías o instalación de sistemas de presión.

Posibles soluciones:

  • Limpiar aireadores y filtros

  • Reparar fugas

  • Sustituir tramos de tubería

  • Instalar un grupo de presión

  • Revisar la instalación con un profesional

 

El error más común: asumir que “es normal”

Muchas personas conviven con baja presión pensando que no tiene solución.
En la mayoría de los casos, sí la tiene, y suele ser más sencilla de lo que parece.

 

Conclusión

La baja presión del agua en una vivienda suele estar causada por tuberías antiguas, obstrucciones, fugas o problemas de suministro.
Identificar el origen permite aplicar la solución correcta y evitar averías mayores.

 

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